Muchas veces pensamos que nuestro cabello está dañado por genética o porque “así es su naturaleza”, cuando en realidad el problema puede estar en hábitos del día a día que lo debilitan sin que lo notemos.
En este blog te contamos los errores más comunes que maltratan tu cabello y cómo evitarlos con rutinas más conscientes y productos diseñados para cuidar, no agredir.
1. Lavar el cabello con agua demasiado caliente
Puede que la ducha caliente se sienta increíble, pero el agua muy caliente abre la cutícula del cabello y elimina sus aceites naturales, dejándolo seco, opaco y más propenso al frizz.
¿Qué hacer? Lava tu cabello con agua tibia o fría para mantener la hidratación y el brillo natural.
2. Usar planchas, secadores y rizadores en exceso
El calor extremo de estas herramientas rompe las proteínas del cabello, debilitando la fibra capilar y causando quiebre.
¿Qué hacer? Reduce su uso y aplica siempre un protector térmico. Además, alterna días de peinados naturales para dar un descanso a tu melena.
3. Productos con sal, sulfatos y parabenos
Muchos shampoos y acondicionadores tradicionales contienen ingredientes que limpian de forma agresiva, eliminando también la hidratación natural y debilitando la hebra con el tiempo.
¿Qué hacer? Elige productos sin sal ni parabenos, con ingredientes naturales que limpien suavemente mientras nutren tu cabello.
Sense: fórmulas que cuidan sin agredir
Cuidar tu cabello no tiene que ser complicado: evita el agua muy caliente, modera el uso del calor extremo y elige productos que respeten tu fibra capilar.
Pequeños cambios sumados a fórmulas pensadas para tu salud capilar pueden devolverle la fuerza y el brillo que creías perdidos.
Confía en el poder de lo natural. Confía en Sense.